NOE PEDRO XIMENEZ MUY VIEJO V.O.R.S.
PUNTUACIÓN
96,66
Año
Marca
NOE PEDRO XIMENEZ MUY VIEJO V.O.R.S.
Puntuación media por fase
Ver catas
DESCRIPCIÓN
Solera exclusiva elaborado 100% con uva Pedro Ximénez y con 15,5% de alcohol. Con 30 años de envejecimiento es un vino fresco y sedoso al paladar. Excelente para acompañar con chocolate negro, helado de vainilla y postres dulces. Debe servirse a temperatura ambiente o ligeramente fresco.
FICHA TÉCNICA
Tipo de vino:
Dulce
Variedades:
Pedro Ximenez (100%)
Denominación de origen:
D.O. JEREZ - XÉRÈS - SHERRY Y MANZANILLA SANLÚCAR DE BARRAMEDA
Crianza:
BOTAS DE ROBLE EN SISTEMA DE CRIADERAS Y SOLERAS: 360 meses
Grado (% Alc):
15.5
Año:
Catalogación:
Dulce
Precio (P.V.P.):
€89,00
Catado 10 veces
Wine Up, Joaquín Parra
08-04-2026
97,67
96,5
97,0
Puntuación de cata: 97,0
Wine Up, Joaquín Parra
08-04-2025
98,0
96,75
96,5
Puntuación de cata: 96,92
Wine Up, Joaquín Parra
10-04-2024
97,67
96,5
97,0
Puntuación de cata: 97,0
Wine Up, Joaquín Parra
05-04-2023
99,0
96,25
97,17
Puntuación de cata: 97,31
Wine Up, Joaquín Parra
24-09-2021
99,0
96,5
97,33
Puntuación de cata: 97,46
Wine Up, Joaquín Parra
29-07-2020
99,0
96,5
97,33
Puntuación de cata: 97,46
DE MIGUEL, ÁLVARO
31-07-2019
96,0
97,0
98,0
Puntuación de cata: 97,23
Wine Up, Joaquín Parra
31-07-2019
99,0
97,0
97,5
Puntuación de cata: 97,69
Wine Up, Joaquín Parra
08-08-2018
98,67
98,25
96,83
Puntuación de cata: 97,69
Wine Up, Joaquín Parra
03-01-2018
97,33
97,0
96,67
Puntuación de cata: 96,92


Color caoba oscuro y muy denso, llegando a teñir la copa, con vivos reflejos yodados y anaranjados. En nariz su intensidad no tiene límite, inundando los sentidos con profundos recuerdos de uva pasa, dátiles, pan de higo y miel, perfectamente entrelazados con notas de caramelo, maderas viejas, laca, yodo y un elegante fondo ahumado que evoca las viejas bodegas jerezanas. En boca es extraordinariamente intenso y untuoso, mostrando un magistral equilibrio entre su profundo dulzor y un sorprendente toque salino sostenido por una buena acidez que hace salivar. Su interminable retrogusto devuelve con fuerza el caramelo, el yodo y la fruta pasificada. Más que un vino para acompañar el postre, es un postre en sí mismo; pura historia y tiempo.
Caoba, denso con reflejos naranjas. En nariz es como meterse en una bodega de jerez, con aromas de pasa, dátiles, caramelización e incluso miel. También toques ahumados. En boca es intenso, denso, dulce y salado, en equilibrio, te hace salivar y saborear. En retrogusto te lleva a la máxima expresión de los mejores vinos de jerez. Es beber tiempo e historia.
Caoba oscuro, denso con ribete color yodo. La intensidad en nariz te inunda, sin necesidad de acercar la copa. Aromas propios de uva pasa, de dátiles, miel, caramelo... además toques yodados y sutil ahumado, azúcar tostada y en todo momento el recuerdo de maderas viejas. En boca sorprende la densidad, la intensidad, es dulce pero también hay un sutil toque salino que aporta complejidad. Un sorbo da para mucho, no es un vino para acompañar el postre, el vino es el postre en sí. Es saborear la historia de Jerez a través de una copa de vino.
Caoba oscuro, denso, que cubre la copa. La intensidad en nariz no tiene límite. Frutas pasificados acompañados de ahumados, sutil laca, yodo, maderas viejas y caramelo. En boca, como en nariz, te llena. A ese dulce le acompaña salinidad, caramelo, yodo... todo con intensidad.
Caoba oscuro, tenso, tiñe la copa. En nariz complejo, uva pasa acompañado de dátil y pan de higo con toques ahumados. Es intenso, aparece caramelo y el toque yodado característico. En boca es equilibrado, con carácter, buena acidez, y recuerdo final de caramelo más que de pasas.
Caoba oscuro, denso, ribete que recuerda el yodo.
Nariz intensa, cargado del recuerdo de la pasa, y otros frutos sometidos a la desecación como el dátil o el higo. Meloso acompañado de un recuerdo ahumado acompañado del recuerdo a la madera vieja imprescindible y autentico tesoro en las crianzas de Jerez.
En boca es untuoso, un caramelo... denso que nos llena la boca dejando un velo de recuerdos a caramelo, pasas, madera...
Uno de los vinos irrepetibles en el mundo.
Caoba oscuro, intenso, denso, ribete yodado.
En nariz es muy potente, cargado de aromas de pasificación, dátil, miel, torrefactos, ahumados y ese toque marino-yoyo que solo tienen los vinos de Jerez. Caramelo o como decimos por mi tierra, azúcar tostá. Madera vieja con muchos vinos a sus espaldas, vinos de calidad.
En boca es un vino generoso, redondo, con su densidad nos llena la boca y nos deja una sensación agradable con un dulzor caracterÃstico que solo los grandes vinos tienen. No se hace pesado, eso si, una copa da para mucho.